La cámara de reacción más pequeña del mundo
Unos científicos de Nueva Zelanda, Austria y el Reino Unido han creado la
cámara de reacción más pequeña del mundo, con un volumen para mezcla del orden
de los femtolitros (millonésimas de una milmillonésima de litro).
Usando esta cámara de reacción minúscula, el investigador principal Peter Derrick, profesor de física y química, así como director del Instituto de Ciencias Fundamentales en la Universidad de Massey en Nueva Zelanda, planea estudiar el tipo de reacciones bioquímicas rápidas que se producen a escala nanométrica dentro de una célula.
Realmente, la cámara de reacción consiste en tan solo una estructura de spray líquido.
Usando esta cámara de reacción minúscula, el investigador principal Peter Derrick, profesor de física y química, así como director del Instituto de Ciencias Fundamentales en la Universidad de Massey en Nueva Zelanda, planea estudiar el tipo de reacciones bioquímicas rápidas que se producen a escala nanométrica dentro de una célula.
Realmente, la cámara de reacción consiste en tan solo una estructura de spray líquido.
Dos chorros de líquidos y el cono de Taylor. (Foto:
Matthew Gill / Universidad de Warwick)
Esta estructura se genera mediante una técnica conocida como
ionización por electrospray.
Con la técnica de ionización por electrospray, un líquido se convierte en muchas gotitas cargadas, al exponerlo a un voltaje alto a medida que sale de la boquilla o cánula de un capilar delgado.
Como agua pulverizada al salir a presión de una manguera, estas gotitas cargadas crean la forma de un cono, conocido como Cono de Taylor, a medida que salen de la cánula.
Haciendo las cánulas lo suficientemente pequeñas, de tal manera que produzcan conos de Taylor con volúmenes del orden de los femtolitros, y asociándolas a un espectrómetro de masas, este equipamiento tan singular permitirá hacer cosas como monitorizar reacciones bioquímicas que se producen a escala nanométrica dentro de las células.
Con la técnica de ionización por electrospray, un líquido se convierte en muchas gotitas cargadas, al exponerlo a un voltaje alto a medida que sale de la boquilla o cánula de un capilar delgado.
Como agua pulverizada al salir a presión de una manguera, estas gotitas cargadas crean la forma de un cono, conocido como Cono de Taylor, a medida que salen de la cánula.
Haciendo las cánulas lo suficientemente pequeñas, de tal manera que produzcan conos de Taylor con volúmenes del orden de los femtolitros, y asociándolas a un espectrómetro de masas, este equipamiento tan singular permitirá hacer cosas como monitorizar reacciones bioquímicas que se producen a escala nanométrica dentro de las células.
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Más Información (PDF en inglés): www.impublications.com/subs/ejms/open/E18_0439.pdf

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